Análisis y preparación inicial
Estudio completo del proyecto, revisión de la documentación de diseño, detección de información técnica faltante y de partidas incompletas del presupuesto.
Gestionamos tu obra con seis servicios que la cubren de principio a fin. Los que deciden el resultado se hacen cuando todavía no hay nada construido. Contrátalos como un único proceso integral o por separado: cada uno resuelve una fase concreta y funciona por sí solo.
Toda obra amenaza con lo mismo: sobrecostos, retrasos, descoordinación y una calidad que se escapa al final. Los cuatro nacen del mismo sitio: decisiones que llegan tarde.
Calcula una horquilla del coste de tu obra→Donde otros reaccionan en obra, nosotros concentramos el esfuerzo en la fase donde todavía se puede decidir sin coste: el papel. Los cuatro riesgos se pagan más caros cuanto más tarde aparecen.
Lo hacemos con dos métodos que se complementan.
Método 1
Análisis exhaustivo, definición precisa y prevención de desviaciones. La mayor parte del esfuerzo ocurre antes de poner el primer ladrillo.
Seguimiento riguroso, control de obra y entrega en tiempo y forma.
Preconstrucción
Un cambio sobre plano cuesta una tarde de trabajo. El mismo cambio con la estructura levantada cuesta semanas, y se factura.
Al principio de un proyecto puedes decidirlo casi todo y todavía no has gastado nada. Según avanza la obra pasa lo contrario: la capacidad de influir en el coste se desploma justo cuando el gasto se dispara. Entre esas dos curvas está el dinero que un proyecto gana o pierde, y se juega antes de pisar la parcela.
Por eso la preconstrucción no es papeleo previo ni una fase de trámite. Es donde se detecta lo que falta, se contrasta lo que cuesta y se ordena lo que va primero. Esto es lo que hacemos en ella.
Cuando la obra empieza, ya sabemos lo que cuesta, cuánto dura y quién la ejecuta. El 40% restante es cumplirlo.
Método 2
Cada hora y cada euro, en lo que aporta valor a tu proyecto. Las esperas, los retrabajos y la descoordinación se quedan fuera.
El resultado: obras más rápidas, costes bajo control y cero sorpresas para el cliente.
Especialidad
Buena parte del edificio ya no se construye en la parcela: se fabrica en taller y se monta en días. Menos plazo y más precisión, pero el riesgo cambia de sitio.
Industrializar saca trabajo de la obra, donde todo cuesta más, pero exige decisiones cerradas mucho antes: un panel que sale de fábrica con un hueco mal situado no se arregla con un martillo.
No fabricamos ninguno de estos sistemas: los gestionamos. Elegimos el que encaja, sincronizamos fábrica y obra, y lo que sale de planta entra a la primera.
Quién ejecuta
La calidad final se juega en quién ejecuta. Trabajamos con una red contrastada de industriales y proveedores seleccionados por calidad, fiabilidad y cumplimiento, comparando propuestas partida a partida.
Y si prefieres trabajar con los tuyos, también: gestionamos con imparcialidad total, sin agenda propia.